Aunque quisiera salir corriendo, ¡me traeríais de vuelta!

Queridas lectoras fieles de mi blog semanal. Hoy no quiero volver a quejarme del mal día que he tenido. Pero me veo obligada a hacerlo aunque sea muy brevemente, pues el barco que tanto esperamos, ha vuelto a reducir su velocidad. Desafortunadamente, no recibimos demasiadas explicaciones de la empresa de envío. Lo llaman fuerza mayor, mal tiempo en el trayecto, problemas en el Canal de Suez, Covid... Independientemente del motivo que sea, el barco no llegará a Rotterdam hasta el día 22, cuando tendría que haber llegado ayer.

Cuando hoy he recibido la llamada, os aseguro que quería llorar de desesperación y de impotencia. ¿Qué puedo hacer para traer todos esos bolsos aquí? Y, ¿cómo voy a anunciar esta noticia a todas esas maravillosas mujeres que han realizado un pedido anticipado? ¿Aún confiarán en mi? ¿No van a cancelar su pedido en masa? Estaba de pie, con la espalda contra la pared. He llamado a Cristina inmediatamente. ¿Qué hacemos? ¿Cómo vamos a solucionar todo esto? Cristina está cada día en contacto con todos nuestros clientes, y es la que tendrá que lidiar con las posibles quejas. Así que hemos decidido anunciarlo de inmediato en Instagram y Facebook, y hemos ofrecido un obsequio como disculpa, un llavero ATF por toda la paciencia que estáis teniendo con nosotras. 

Así que me he quedado con el culo al aire, como decís aquí. No puedo hacer más. Normalmente no suelo escabullirme de los problemas, pero hoy lo hubiera hecho. Y justo cuando estaba a punto de alejarme de este revés, la bandeja de entrada de Instagram se ha llenado de mensajes. Y mientras os escribo esto, se me saltan las lágrimas, de verdad. ÚNICAMENTE he recibido mensajes de apoyo de nuestras seguidoras: "Esto es por fuerza mayor, ¡no te preocupes!", "Qué detalle más bonito el del llavero, te esperaremos", "Hacer negocios en tiempos de COVID ya es bastante complicado, esperaremos un poco", ¡y así sucesivamente!

Absolutamente reconfortante. ¡Estoy increíblemente orgullosa de lo fantásticas que sois! Que vosotras, clientes de mi marca, me hayáis ayudado a superar este revés... Realmente me habéis dejado sin palabras.

¡GRACIAS!

Con amor, Brechje